Sexo en el restaurante

Sexo en el restaurante

Sexo en el restaurante

Hoy es de esos días que tengo una cita especial, un momento que deseo desde hace tiempo y del que tengo muchas ganas, por que llevo desde antes del verano sin poder verle y realmente he de reconocer que es una persona especial para mí, con la que me divierto mucho, ya que creo que tenemos un humor parecido y sarcástico, lleno de zascas sutiles pero que no paran de hacerme reír. Me gusta quedar con gente que me hace pensar…

Quedamos en encontrarnos en la puerta de mi casa para salir a cenar, pero creo que después, si mi intuición no me falla, acabaremos en mí cama, así que tengo el doble de trabajo, uno es buscar una imagen que le impacte y sorprenda una vez más; él no lo sabe pero lo veo en su rostro y sus ojos cuando me ve llegar; y el otro, tener todos los detalles perfectos en casa, por tanto me lío a cambiar sábanas, perfumarlas, dejar los preservativos a mano, lubricante, aceite de masaje, algún juguete y el gel de ducha con este olor cítrico que tanto me gusta. Parece mentira que algo tan simple, cause tanto impacto en la mente, no hay una sola persona que lo pruebe conmigo en la ducha y que no lo recuerde, y sé, a ciencia cierta, que en más de uno está grabado a fuego en su memoria, L´Occitane Verveine es maravilloso, probarlo y me entenderéis!

La dulce espera

Ya es la hora y como siempre llega tarde, que hombre más impuntual, me exaspera!!! después de tanto tiempo quizá debería ser yo la que aprenda a no ser tan exacta con la hora, cuando aprenderé hacerle esperar, creo que soy la antítesis de cualquier mujer.

Aquí estoy sentada en el sofá, arreglada y perfumada para salir a cenar, perfectamente peinada, maquillada y sensualmente vestida, pensado hasta el más mínimo detalle, para que él no pueda dejar de mirarme; pantalón negro encerado, el cual marca perfectamente toda mi anatomía, se ajusta en el tobillo, subiendo por el gemelo, rodillas y moldeando el contorno de mis piernas, noto como me aprieta el culo, haciendo que se me vea un poquito más respingón, se que le va a gustar; pero lo suavizó con una camiseta lencera de leopardo oscuro, disimulando un poco el pecho pero obviamente, dejándolo intuir, y para rematar mi look “casual”, he decidido ponerme unas sandalias negras de tacon de aguja, donde dejo ver mis uñas rojas de un delicado pie, todo ello consigue hacer que mi figura se vea más esbelta y sensual.

Sigo esperando que suene el timbre del interfono, creo que estoy un poco ansiosa, quizá es por que tengo pensado ser un poco traviesa empezando a jugar en el restaurante y por ese motivo mi pie no para quieto o quizá es por los nervios de verle, o por qué sé la noche vamos a pasar, o por qué debajo de mi ropa llevo un par de sorpresas, algo que él no se espera, pero va a hacer que la noche sea más picante y divertida… ummmm no lo sé… pero lo que tengo claro, es que estoy nerviosa y quiero salir de casa ya, para poder jugar, no puedo más!!!

Jugando en el restaurante

Por fin…. suena, me levanto como si tuviera un resorte, cojo mi bolso y contesto, en menos de 20 segundos he pasado por el baño a darme mi último visto bueno, perfumado nuevamente, he bajado en ascensor y salgo por el portal de mi casa. Allí está en la esquina, esperándome, se gira a la vez que yo cruzo la calle y veo cómo su rostro se ilumina al verme con una gran sonrisa … bien!! primer objetivo conseguido.

Los dos sonreímos y al estar frente a frente nos damos dos besos en las mejillas, estamos en la puerta de mi casa, hay que guardar la compostura, ya que soy una madre de familia y no hace falta que los vecinos murmuren más de la cuenta, aunque la verdad a estas alturas me importa más bien poco y yo estaba deseando besarle…

Entre risas y roces tontos nos fuimos hacia al restaurante, parecíamos unos adolescentes recorriendo las calles de Barcelona, buscándonos, los dos nos teníamos ganas y se nos notaba, incluso cuando entramos al restaurante alguno se giró a mirarnos, quizá fue por mi forma de reír, la cual dicen que es uno de los mejores atractivos que tengo, o la revolución que llevábamos.

Ya sentados en la mesa y después de unos platos para compartir, él se fue al baño, dejándome sola en la mesa, momento que yo aproveche para esconder debajo de su servilleta, el mando de mi nuevo juguete, (el día antes me había llegado a casa el Tiani Amber Rose Gold de Lelo, un juguete especial para parejas, por tanto tenía que aprovechar que estaba con alguien de mucha confianza y que sabía le encantaban estas sorpresas). Se sentó en la mesa y al coger la servilleta se quedó el mando al descubierto, un botón bastante grande de oro rosa combinado con negro, o sea que se veía bien, al que en un principio no le hizo ni caso, no se dio cuenta!!!!

Yo quería morirme, aquello encima de la mesa durante unos minutos y él no se enteraba. Supongo que de verme a mí con los ojos como platos clavados en el mando, fue cuando decidió cogerlo y empezando la frase con “esto qué e …” y se detuvo en seco, lo escondió en la palma de su mano, clavandome la mirada, yo en aquel momento estaba muerta de la risa, pero me percate rápidamente de cómo su mente hizo un click, su mirada pasó de ser dulce y cautivadora de ojos azules a un “TE DESEO” de lujuria y pasión.

Cambié mi actitud de golpe, baje mis revoluciones, ya no me importaban las anécdotas del verano, eso era pasado, ahora lo que quería era sentirle, por tanto se hicieron unos silencios más largos, con nuestros ojos clavados el uno en el otro, saboreando de una forma especial cada bocado que entraba en nuestra boca. De repente sentí como, poco a poco, algo dentro de mí empezaba a vibrar, notaba un pequeño cosquilleo por dentro pero que a la vez me presionaba y vibraba el clítoris, esto hizo que me incorporara un poco más hacia la mesa, apoyando un mis pechos sobre ella. No quería apartar mis ojos de los suyos, él me ha visto en momentos muy intensos y conoce mi cuerpo, mis respiraciones, así que poco a poco subió la intensidad del Tiani, sin dejar de mirarme y yo tuve que ir apretando mis muslos con fuerza, a la vez que cerraba disimuladamente los ojos.

No podía creerlo, (he usado vibradores internos en otras ocasiones, y si me había excitado, pero no tengo muy claro si era por la situación de estar en un sitio público y el juego o por el juguete en si, pero, este lo notaba distinto, me encajaba perfecto, notaba la vibración dentro de mí y a la vez en mi clítoris, ufffff solo recordarlo hace que me ponga nerviosa otra vez, aunque si soy sincera, así en forma de pinza nunca había probado ninguno), estaba sintiendo el vibrador, de una forma increíble. Le pedí que no cambiará la secuencia; apoyé mi codo en la mesa, la mano en la mandíbula y tapandome un poco la boca, para disimular la situación, necesita jadear sin que nadie se diera cuenta, entre abri un poco mis labios y dejé escapar un sutil jadeo. Él me miraba sin perder detalle, muy serio pero tremendamente sensual, sabía que estaba muy excitada y me quiso hacer sufrir bajando la intensidad… malvado!!! no por favor!!!! Quiero correrme le dije, sin apartar la mirada, y me dijo NO!!!

Seguimos cenando pero yo no podía concentrarme, quería sexo y lo quería ya, y creo que eso se notaba por todos los poros de mi piel, por que no se si era mi imaginación, pero de repente tuve la sensación que hasta el camarero se me insinuaba, me miraba cada vez que pasaba y esto hizo que me excitara aún más. No se como, terminamos de cenar y en un momento, que me pareció eterno, ya habíamos pagado y salido del restaurante, camino a mi casa, parando de vez en cuando para besarnos y rozarnos suavemente.

Sexo en el restauranteEn el ascensor me acorralo contra en espejo, metió su pierna entre las mías, a la vez que volvía a encender al Tiani Amber Rose Gold que me apretaba fuerte, haciendo que sintiera la vibración bien profunda, notaba mi ropa interior empapada, no podía más. Entramos en casa como pudimos, como si fuera una película, desnudándonos por el pasillo, aunque solo me quite la camiseta y el pantalón, dejándome puesto un maravilloso body rojo que me había comprado. Él me miraba con deseo, me empujo sobre la cama a la vez que cogía un preservativo de la mesilla, y yo mientras tanto apretaba el vibrador con la mano sobre mi clítoris, gimiendo intensamente; sin tumbarse en la cama me cogió de los pies y me arrastró contra él, me giró de golpe y con su mano me hizo levantar el culo poniéndome en cuatro, note como sus dedos me recorrían entera, parando justamente en el sitio correcto, suavemente me retiraba el body mojado de entre mis labios, apoyó la punta de su polla contra mí, y cogiéndome fuerte de las caderas, sin quitarme el vibrador, de una sola embestida me la metió entera, ufff que placer … que gusto me hizo sentir; se retiró suavemente, sin sacármela del todo, para volver a darme otra embestida, haciéndome chillar sin querer, lo repitió en 5 ó 6 ocasiones, no podía más y él se acercó a mi oído, para susurrarme “córrete, quiero sentir como me mojas”, a la vez que me la clavaba aún más fuerte, pero esta vez sin parar, mi cuerpo se estremeció intensamente, mi vello se erizó para acto seguido y sin poder controlarme, correrme de forma intensa. Él que me tenía bien cogida de las caderas, no me soltaba y seguía marcando el ritmo a su antojo, me quitó el vibrador si darme cuenta, le sentía fuerte y duro, gimiendo de placer, sin parar, apretandome fuerte para correrse también….

Caímos extenuados en la cama, fue un polvo corto pero muy intenso, creo que en el restaurante nos pusimos demasiado calientes los dos, hablando sobre ello nos empezamos a reír, sobre como nos había excitado el vibrador y ahora al penetrarme lo que había sentido, jamás lo había hecho así y según dijo le puso como “una moto” saber que estaba recibiendo un placer diferente por dos lados, la verdad que la conversación era bastante morbosa, ya que yo tampoco lo había hecho, pero por arte de magia a mi poco a poco se me cerraban los ojos, se dio cuenta y me pregunto_ ¿trabajas mañana?, Si _ le conteste, quieres que me marche, lo mire y sonreí, me abrazó y me beso; me encanta que me entienda, que respete que me gusta dormir sola, si él se queda no duermo, su respiración demasiado profunda no me deja…  así que se dio una ducha y se fue… Adiós bombón, mañana o pasado hablamos, no hay prisa….

Miss Taboo Firma

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